by María | Mar 12, 2017 | ARTÍCULOS
¿Qué es la literatura infantil? Los estudios centrados en este ámbito son relativamente recientes y, sin embargo, ya se han establecido diversos debates acerca de qué debemos englobar bajo esta etiqueta, ¿se trata de la literatura escrita específicamente para los niños? ¿qué valores debe presentar? Las definiciones son múltiples, pero parece que todas ellas están de acuerdo en la existencia de un lector infantil, sea o no el destinatario inicial del texto. Se trata, pues, de obras que les gustan a los niños, obras que pueden entender y de las que pueden disfrutar y que, por tanto, están funcionando como esa “escalera con barandilla” de la que habla Teresa Colomer, que ayuda al niño a introducirse en el mundo de la literatura. Hablamos de libros con historias, con cuentos tradicionales, cuentos educativos, poemas, canciones y retahílas, pero también hablamos de libros objetos que sirven para jugar, libros con pop-up o diferentes texturas, libros de imágenes etc. pues se trata de estimular al niño y acercarle a la lectura también con elementos protoliterarios. Cuando añadimos el adjetivo “digital” ninguna de estas características se pierde, pero nos acercamos a textos que, además, poseen otros rasgos que acercan al niño al mundo pantallizado y digital en el que vive. De acuerdo con esto, estamos hablando de obras digitales creadas o no para los niños, pero que poseen el potencial para agradarles (por ejemplo, los anipoemas de Ana María Uribe probablemente no buscaban un lector infantil, pero la variedad de colores, la animación tipográfica y los sonidos son susceptibles de atraer a los niños). Asimismo, son obras que explotan las...
by María | Abr 17, 2015 | ARTÍCULOS
Exploramos la exposición de Arco 2015 en busca de artistas y obras que reflexionen sobre los efectos de la cibercultura en la sociedad en general y en el mundo del arte, en particular. Buscamos en los escaparates de los galeristas señales de que los discursos de la cibercultura forman parte del nuevo paradigma artístico, de que los retos planteados por la convergencia digital estarán presentes en el contenido y en la forma de muchas de las obras que se dispongan a atrapar el signo de nuestro tiempo. En general percibimos los efectos de la crisis, los artistas tratan de sacar el mayor partido a su creatividad con la menor inversión posible (muchos materiales de reciclaje, papel, fotografía, pero poca innovación tecnológica o materiales caros). Sin embargo, sí encontramos señales de la influencia cibercultural en el planteamiento de varios de los proyectos artísticos más interesantes de la muestra. Algunas señales son sutiles, como lo es la obra de Pe Lang, artista suizo (nacido en 1974) conocido por su obra kinética minimalista, que destila elegancia y sensibilidad por los cuatro costados. Como muestra, su pieza Color, N◦ 1, un cuadro sonoro formado por tubos cilíndricos mecanizados y decorados con filtros de colores que al girar raspan la pared produciendo un sonido casi natural, como el de una fuente en un patio árabe, y que demuestra la hibridación entre lo tecnológico y lo orgánico en el plano de la recepción. Fig. 1. Color | nº 1, Pe Lang, 2014 Motor, aluminio, filtro de colores, partes mecánicas 110 x 110 x 4 cm O la obra del artista finlandés Matti Kujasolo (nacido en 1946),...
by María | Feb 10, 2015 | ARTÍCULOS
Doménico Chiappe entrevistado por María Goicoechea MG: ¿De dónde surge la idea para Hotel Minotauro? DC:La obra comprende varias metáforas. El hotel como metáfora del laberinto –donde está encerrado el minotauro- y ese laberinto como metáfora de la red. A partir de estas imágenes, que contienen sublecturas desde el mito griego hasta las noticias de actualidad, construyo las historias, contadas con distintos lenguajes: texto, fotografía, música. Quería que tanto la trama como la forma –literaria y plástica- también mostraran la retórica de nuestro tiempo. Como protagonista, el minotauro encaja en una trama que aborda entrelíneas la estética de internet, de cámara en mano, que ha tenido su gran nicho en lo pornográfico, donde el amante que graba es acéfalo. En este discurso de cámara subjetiva, el espectador está en el lugar de sus ojos. El minotauro busca a la mujer que practica una felación a un acéfalo porque cree que puede llegar a amarle a él, un engendro con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Según la idea que le motiva, esa mujer, esa única mujer, puede obviar su monstruosidad. Sin embargo, el minotauro ha envejecido, pierde la memoria y no logra recordar ni quién era ella ni dónde vio el vídeo. El dédalo del monstruo es un hotel donde hay más personajes encerrados, y que están tras las puertas. Aquí hay otro juego de metáforas superpuestas. Las puertas significan los enlaces de la red –que revelan su contenido si el lector tiene voluntad de abrirlos- y el pasillo funciona como una lectura lineal. La trama del pasillo es la del minotauro, pero la que se esconde tras...